Desamor
Por qué tienes que hacer tanto daño si yo te quise como nunca antes había querido a nadie. Y tú a mí. Tú también me querías más que a nada. O eso decías, que yo era lo más importante. Y sellabas tus palabras con besos de futuro bajo unas sábanas que fueron testigo de noches enteras en las que el amor estaba por encima de todo.
Y ahora, dueles.
Ahora que no somos pareja, que se nos acabó todo ese amor… ahora solo sabes abrir heridas, no dejar que sanen, no dejar que avancemos cada uno por su lado. Vuelves una y otra vez a buscarme cuando no quieres nada. ¡Aclárate! Y déjame en paz de una vez. Vive tu vida y sé feliz.
No sé cómo puedes hacerle tanto daño a alguien que te quiso tanto como lo hice yo. Olvidas lo bueno, eliges lo malo. Te quedas con las tonterías antes que con el amor que te demostré cada día. 
Yo a ti aún te quiero. Siempre lo haré. No se deja de querer nunca a quien ha habitado tu corazón. Por eso no quiero verte mal, ni quiero verte sufrir. Ojalá te enamores pronto otra vez y seas feliz. Ojalá esa persona te sepa dar todo lo que yo no supe. Ojalá entonces dejes de buscarme a mí para romper la paz. 
Vive, avanza, déjame de una vez. No me merezco más dolor por ti, ya sufrí bastante, ya perdí todo lo que tenía que perder contigo. No funcionó, ni lo hará nunca. Vete y sé feliz lejos de aquí. 
Por ti, por mí.
Por lo que una vez fuimos.

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