Sociedad

Hoy te tiendo mi mano, por si has caído y te cuesta levantarte, para esas veces en las que veas que sólo no puedes, para las ocasiones en que sientas que todo te puede, ahí la tienes.

Hoy te tiendo mi mano, por si necesitas un punto en que apoyarte, un lugar en el que agarrarte para no perder el equilibrio. La tiendo por si la vida te sopla fuerte, por si nadas contra corriente y sientes que pierdes, que retrocedes paso a paso y no consigues hacer pie en el mar de pensamientos negativos que te asaltan la mente.

Hoy te tiendo mi mano, por si confundes pasado con presente y te olvidas de vivir mirando al frente, por si de tanto pensar te pierdes y necesitas un poco de cordura en esa vida tuya que te has olvidado de cómo vivir, por si no recuerdas que no estás solo, por si no ves que me tienes aquí y que, en verdad, siempre he estado.

Hoy te tiendo mi mano y, si decides no cogerla, ahí la dejo igualmente, por si en algún momento cambias de idea, por si te arrepientes y la buscas en la hora que sea. Ahí estará, siempre dispuesta.

 
 

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