Amor

Tienes tanta vida en la sonrisa que es imposible no querer saltar contigo al cielo que me prometen tus labios. Volar tan alto que las nubes solo sean un manto de algodón en que dejarse caer porque sé que ahí estarás siempre tú para frenar la caída.
Será que el amor nos llena de alegría, igual que el desamor nos vacía. Será que te quiero más de lo que jamás imaginé que haría, a pesar de todas las heridas, de todos los pasados, de todas las vidas que perdí buscando una salida de otros corazones que no supieron amarme como merecía.
Ya no te busco entre las miradas que me rodean, ni en los latidos de quien nunca quiso quedarse. Ya te encontré y por eso ahora sonrío, feliz de estar a tu lado. Nunca imaginé que alguien llegaría así, tan de repente, y sería capaz de amarme con todo lo que otras personas no supieron.
De hecho, había llegado a sospechar que algo pasaba conmigo, que no era normal sufrir tanto por amor cuando se supone que el amor es una suma en que nunca debería haber resta alguna. Ni en mi felicidad, ni en mis ganas de seguir luchando.
Ahora sé que el problema no era mío, sino de la vida por poner en mi camino a personas que no debían quedarse. Al menos aprendí de cada error para saber amarte a ti siempre un poco mejor que a cualquiera de mi pasado.
Es lo bonito de las heridas: de todas se aprende, aunque duelan. Y créeme que yo jamás te haría a ti lo que me hicieron. Sé cómo duele, sé lo que se siente. Lo que tenga que ser, será, ya lo sé. Pero me gusta pensar en ti como el futuro que ya está presente en mi vida.

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