Pasé demasiado tiempo buscando en los demás lo que solo podía encontrar dentro de mí. Pidiendo a gritos que alguien me quisiera lo suficiente como para llenar ese vacío enorme que llevaba en el pecho. Como si el amor de otra persona fuera la pieza que me faltaba para sentirme completo. Qué equivocado estaba. Mendigué cariño de quien no tenía ni para darse a sí mismo. Acepté migajas creyendo que era todo lo que merecía. Me conformé con medias tintas, con a veces, con ya veremos, con amores tibios que no calentaban ni las manos. Y cada vez que uno de esos amores se iba, me quedaba más vacío que…