Te lo digo aquí, lejos de tus complejos. Donde ni siquiera tus dudas alcancen y esa batalla diaria que sientes dentro guarda silencio, por una vez. Te lo digo aquí para que no se lo lleve el viento y tengas siempre a dónde volver para leer de nuevo la única verdad que nunca muere: eres preciosa. Así, sin más. Eres tan única e increíble que el mundo no lo entiende, no asume que pueda haber alguien así entre tanta gente que no entiende que lo bonito está en lo diferente. Que tu sonrisa brilla más que cualquiera de sus vidas porque es lo único real que destaca por encima de todas sus fachadas. Y…