La arquitectura de lo invisible

Te amo por lo que invento de ti en mis silencios. Te amo porque has llenado los huecos que otros dejaron vacíos, sin saber siquiera que lo hacías. No me hace falta saber tu café favorito ni el nombre de tu miedo más antiguo para sentir que te reconozco. Hay una forma de amar que no pide documentos de identidad. Es un amor que nace de la intuición, de esa chispa que salta antes de que la lógica rinda cuentas. Te amo de lejos, de perfil, en los márgenes de lo que muestras. Me enamoré de tu forma de mirar el mundo, no de los detalles de tu historia. Quizás lo que amo es la posibilidad de lo que…