Feliz Navidad a ti, que has estado siempre ahí. Sin importar lo malo y disfrutando de lo bueno. Haciendo de mi vida algo mejor por el mero hecho de formar parte de ella. Feliz Navidad a todos los que nunca fallan, a los que son capaces de poner el hombro cuando necesito un lugar donde apoyarme y de reír hasta llorar, disfrutando de los momentos felices que hubo este año. Miro atrás, a todo lo que hemos pasado, y no me arrepiento de nada. A pesar de las decisiones duras, a pesar de las discusiones o cabreos. A pesar de todo, gracias. Gracias por estar ahí un año más. Por saber ser ese alguien…