A veces me pregunto si alguien más siente esto. Esta cosa rara de estar bien y, al mismo tiempo, notar que algo dentro todavía tiembla. Como si el cuerpo ya hubiera sanado pero el alma siguiera cojeando por costumbre, por miedo, por no saber hacer otra cosa. Me han dolido cosas que no supe nombrar a tiempo. Amores que llegaron con promesas de para siempre y se fueron sin decir adiós. Noches enteras mirando al techo buscando respuestas en un silencio que nunca las tuvo. Me he roto en pedazos tan pequeños que hubo días en que ni yo mismo me reconocía al mirarme en el espejo. Y aun así, aquí est…