La vida pasa y yo con ella. Cada día se vuelve regalo cuando despierto y me sé a su lado y es que, aunque no esté ahí conmigo, la siento en cada cosa que hago. Es el motivo y mis ganas de sonreír, la chispa de alegría capaz de poner patas arriba cualquier atisbo de [tristeza](https://porescribir.com/posts/volver-atras-empezar-de-nuevo). No sabría describir con palabras todo lo que me hace sentir. Siempre lo digo, siempre me pasa. Cuando escribo sobre ella el mundo parece cambiar de sentido y las palabras se vuelven esquivas porque sé que ninguna le hace justicia. Es el viento de enero que te…