Un página en blanco. Un libro cerrado que se abre ante nosotros con un final incierto. Tú mandas. En tu mano la pluma y ante ti un desierto por conquistar a base de vida, de frustraciones, de metas cumplidas. Somos un libro por escribir, autores de dedos inquietos que rompen hojas, tachan líneas y borran imposibles. Nos encierran las paredes que nosotros mismos levantamos. Castillos de esperanzas que otros tiran abajo cuando menos lo esperamos. Somos un puñado de capítulos y unos cuantos cientos de páginas que quedaron atrás. Una vida con resumen de contraportada y que, milagrosamente, hemos…