Querido yo

Hace tiempo que no hablamos. De tanto mirar al futuro a veces me olvido incluso de ti, del pasado y el presente, de lo que nos trajo aquí y a este punto en el que estamos. Me olvido de ti incluso al mirarme en el espejo, cuando cruzamos miradas y mi cabeza se pone a buscar defectos, a contar los peros que otros puedan encontrar. Me escudo siempre en la falta de tiempo, en que vivo ocupado y no tengo ni un solo momento para ti. Miento. Siempre miento. Me sobra tiempo y lo que me falta es valor para mirarte a los ojos y decir en voz alta todas esas dudas que me asaltan cuando al fin te enfrento…