Responsabilidad afectiva: cómo hablarle a tu pareja cuando algo molesta 

Cuando tenemos una pareja, no todo se trata de fiesta y diversión. Se quiere decir, claro que el objetivo de contar con una pareja en tu vida es hacerla más fácil y feliz, al tener una red de apoyo.

Responsabilidad afectiva: cómo hablarle a tu pareja cuando algo molesta 

Cuando tenemos una pareja, no todo se trata de fiesta y diversión. Se quiere decir, claro que el objetivo de contar con una pareja en tu vida es hacerla más fácil y feliz, al tener una red de apoyo y pasar momentos inolvidables con una persona por la cual sientes un amor profundo, que hace que te brillen los ojos al verle, que se te pinte una sonrisa al pensarle y suspirar al acariciarle. Pero tener una pareja también viene con responsabilidades, justamente para cuidar ese tesoro tan bello que mejora tu vida. 

Qué es la responsabilidad afectiva 

En este sentido, tener una pareja implica respetarle, darle un lugar en nuestra vida y prestarle atención, cultivar la relación con buenos tratos e incentivación de la confianza, así como ser completamente honestos. Todo esto y mucho más es parte de lo que se le llama “responsabilidad afectiva”, la cual implica que lo que digas o hagas tendrá un impacto y consecuencias en las emociones de tu pareja; es por eso que debes de ser cuidadoso en cómo le dices ciertas cosas o le transmites algo. 

Por ejemplo, al ser humanos, cometemos errores constantemente, de la misma forma, además de estos errores, tu pareja también podrá cometer muchos actos que te molesten o no te gusten. En estos casos, la comunicación es clave, y es muy importante hacerle saber que se equivocó o que por el bien de la relación sería mejor si actuara o respondiera de forma diferente a ciertas situaciones. Sin embargo, el cómo le dices esto puede hacer la diferencia. 

Cómo decirle a tu pareja que algo te molesta 

No se trata de siempre decirle a tu pareja lo que quiere oír o que hace todo bien o que todo es perfecto, porque de esta forma no se estaría siendo honesto y solo se ocultarían cosas que tarde o temprano saldrán a la luz y podrían complicar mucho la relación. Pero de lo que sí se trata es de tener la delicadeza de transmitir estos detalles para no hacer sentir mal a tu pareja o que siempre está haciendo todo mal o que como persona constituye un gran problema. 

Uno de los principales errores que cometemos transmitirle a nuestra pareja algo que nos desagrada es no cuidar la forma en la que decimos las cosas, y al final eso es lo principal para que el mensaje pueda llegar de la manera correcta y se resuelva el problema en lugar de crear otro completamente diferente. Para ello hay ciertos aspectos en los que puedes fijarte a la hora de hablar con tu pareja que seguro harán la diferencia: 

  • Medita y piensa bien las palabras y entonación. Date un tiempo para meditarlo y justamente así pensar cuáles son las palabras que debes emplear y cómo debes abordar el tema. Existen ocasiones en las que debes decirlo en seguida porque si no se perderá la oportunidad de hacerlo ya que se está en el contexto justo, pero incluso así, detente por lo menos dos minutos para elegir las palabras y la entonación correcta, incluso esos detalles cuentan. 

  • No te dejes llevar por el calor del momento. Procura no decir las cosas en caliente. Si tu pareja hizo algo que te molesto o hizo enojar mucho, nunca hables dejándote llevar por la emoción, puede ser que digas cosas que de verdad no sientes o piensan. 

  • Ponte en su lugar. Es muy importante que pienses cómo te sentirías si las cosas fueran al revés, incluso aunque quieras que siempre te digan la verdad y te den a conocer tus fallas para poder mejorar, te gustaría que fuera en una especie de crítica constructiva, ¿no?  

  • Considera que no todos son como tú. Haz consciencia respecto a que el hecho de que tú sepas algo o tengas alguna referencia o contexto de una situación específica, por lo cual esperabas que tu pareja reaccionara de una forma, no quiere decir que la otra persona también tenga el referente en su cabeza o piense igual que tú.

  • Cuídate de la prepotencia. A nadie le gusta que alguien lo trate como si fuera tonto o superior o que sabe más. Al final de cuentas, tanto tú como tu pareja están al mismo nivel, habrá cosas sobre las que tú sepas más, así como habrá otras en las que el otro esté más experimentado, todos sabemos un poco algo y desconocemos mucho de todo. Así que cuidado con adoptar un tono altanero, incluso aunque no sea tu intención, es justo por eso mismo que debes de cuidar tu tono. 

Cuidar de tu relación también significa saber abordar apropiadamente los temas difíciles con tu pareja y tomar en consideración sus sentimientos cuando necesitas comunicarle que algo no está haciendo bien o no te parece adecuado. Todo esto es parte de la responsabilidad afectiva y requiere que potencialices al máximo tu inteligencia emocional.

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