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Seamos eternos

Quiero perderme en tus infinitos para encontrarme en tu cadera, para morder tus lunares mientras orbitas mi planeta. Quiero besar tus estrellas en la noche y ser la luna que ilumine tus sueños, bailar con las nubes de tu mundo cuando me eleves a tus cielos.

Quiero ser la solución a tus problemas, tu motivo y tus ganas de ser feliz. Quiero, cuando te llueva el alma, abrir el paraguas con una sonrisa y sentarme a tu lado, buscando tu mano en silencio para enfrentarnos juntos a todo lo que la vida nos lance.

Quiero ser tus mañanas de chocolate y besos, de no querer salir de la cama para empezar el día porque nada importe más que nuestro abrazo. Ser un «para siempre» que por una vez se cumpla, que tu eternidad se contagie con la mía y así seamos uno por el resto de nuestros días.

Quiero besarte la sonrisa cuando trates de ocultarme las penas, cuando no quieras preocuparme con «cualquier tontería» y prefieras un silencio compartido.

Quiero esta vida que me prometes con cada uno de tus actos, perderme sin remedio en la pradera de tus ojos y encontrarte siempre en el mismo lugar.

Quiero seguir enamorándome cada día de ti y que al mirar atrás, dentro de muchos años, nuestro amor sea la montaña más alta de tu mundo. Y viviremos por siempre en las nubes, bañados por ese mar de estrellas que mecen de tus infinitos.

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