Desamor

No sé lo que viene ahora. Sinceramente, nunca pensé que llegaríamos a este punto. Aún así, sé que no es el final. Por mucho que el amor sea un pilar en nuestras vidas, no dejaré que al faltarme tú todo se venga abajo.

Es posible que mi mundo se tambalee durante un tiempo, que mis miedos me asalten cada noche y un “vuelve” se me ahogue en la garganta cada vez que pienso en ti. No digo que sea fácil, ni mucho menos. Pero tengo claro que tengo que ponerme a mí por delante, por una vez, para recuperar el control de una vida que se ha puesto patas arriba.

Tal vez haya un nuevo mañana para nosotros, tal vez no. Solo sé que ahora me toca a mí ser el dueño de mi propia felicidad y no pienso dejar que nada se interponga en ello. La vida pasa y yo con ella. Cada día perdido es un día menos que sumar, uno menos vivido de esta cuenta finita que tenemos ante nosotros.

Y por eso, por mucho que duela este adiós, por mucho que sienta tu ausencia en cada cosa que hago, llenaré el vacío de mí y pararé todos estos temblores. Haré de mi vida lo que era antes de ti y seguiré adelante poniéndome primero a mí para conseguir superarte.

 

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