Amor

Me da miedo perderte. No porque piense que no puedo vivir sin ti, sino porque, simplemente, no quiero tener que hacerlo. Mi vida antes de ti era muy diferente. Ahora siento que soy más feliz, que por una vez estoy en el lugar correcto y con la persona perfecta para completar mi caos. Sé que soy algo difícil, que muchas veces me pierdo y me cuesta volver a encontrarme. Pero ahí estás tú. Con tu mano tendida, esperando que la agarre fuerte para ayudarme a volver a tu lado.

Eres el orden que le da sentido a todo. Y yo, que no soy más que una duda constante que se pierde en sí misma, me aferro a tu luz para volver a puerto a salvo. Ojalá nunca te apagues, ojalá nunca te vayas. No quiero tener que enfrentarme otra vez a este océano que me rodea en absoluta oscuridad. Aunque sé que soy fuerte, aunque pueda conseguirlo, no quiero llegar a un puerto en el que no estés tú.

Por eso, te quiero siempre a mi lado. Porque siento que esta vida que tengo es mucho mejor cuando te tengo cerca. Como si todo brillara más, por absurdo que parezca. Le das sentido a cada cosa que hago. Nunca pensé que se pudiera querer así a alguien. De hecho, nunca esperé llegar a hacerlo, ni contigo ni con nadie.

Ahora entiendo que los escudos, las barreras, de nada sirven cuando aparece alguien capaz de volar por los aires todas tus defensas. Y cuando te das cuenta de que lo ha hecho, ya es muy tarde. Se ha instalado dentro y ya no quieres dejar que se vaya por nada del mundo.

Así que no te vayas, nunca. Quédate y te prometo que seguiré luchando por hacerte feliz, tanto o más como tú lo haces conmigo cada día. Nunca habrá duda en todo esto que siento, pues la realidad de todo lo que me demuestras cada día supera con creces el mejor de mis sueños.

 

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