Amor

Quisiera ser parte de tu mundo. Hacer hogar de cada uno de tus besos y caer siempre en las mismas tonterías que te hacen reír.

Quisiera ser capaz de seguir en él por mucho que llueva, por mucho que truene. Abrazar cada uno de tus miedos para que nunca sientas que te falta alguien que te entienda.

Estoy aquí, a tu lado, como siempre lo he estado.

Quisiera ser parte de tus días sin robarte tu espacio. Que cuando vengas a mí, sea con una sonrisa en los labios de esas que ningún beso borra. Sonreír besando, conscientes de todo lo que ese beso esconde.

Quisiera que nunca haya rutina en cada día que pasemos juntos. Beber las lágrimas que empañen tu mirada para saciar la sed tus dudas. Quizá así, cuando más triste estés, cada una de esas lágrimas será el principio de la cura. Estar bien, al fin, en este mundo nuestro que creamos cada día.

Quisiera ser tu fuerza en la derrota, el fondo que te empuje hacia arriba cada vez que caigas en mí. Quisiera tantas cosas contigo, que me pierdo entre deseos de que seas feliz.
Solo espero que sepas, que entiendas, que estaré siempre aquí para ti. Sin importar el día ni la hora, porque nada más importa con tal de volver a verte sonreír.

Así que sonríe, siempre, para ti primero y luego, para mí. Y así sanar las heridas y pensar en un futuro que brille de nuevo para nosotros en el ocaso de todo lo que al fin deje de estar mal.

 

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