Mientras tus ojos sean para mí
Cada vez que te miro me sigo preguntando qué te hizo amarme. Cómo alguien como tú se pudo enamorar de alguien como yo. Me lo pregunto, no por simple curiosidad, sino por miedo. Miedo a dejar de hacer aquello que hice bien, que debo seguir haciendo pues aquí sigues a mi lado.
Cada vez que me miras me arde el corazón, me tiembla el amor de pura emoción al saber que esos ojos son para mí. Que brillan si te hago reír y me gritan todo lo que callas. Porque te encantan los silencios. Lo descubrí hace mucho tiempo y yo, que soy pura voz, no soy capaz de aguantarte la mirada sin decir que eres preciosa, que te adoro o cualquiera de todas estas cosas que me haces sentir.
Cada vez que me miras me arde el corazón
Avanzamos a nuestro ritmo, cantando en el coche como si no hubiera mañana y riendo siempre por cualquier tontería. Porque eso somos. Somos la risa que se enfrenta a la vida cuando ésta más aprieta. El puño que rompe cualquier barrera y se enfrenta al futuro con la misma ilusión con que empezamos un día.
El puño que rompe cualquier barrera
No importa lo duro que sea el camino ni todo lo que el mañana nos eche a la espalda, mientras tus ojos sean míos y de ti sea mi mirada, seguirá latiendo este amor y con él seguirá brillando nuestro mañana.
— Alejandro Ordóñez
¿Cómo te hizo sentir este texto?
¿Te está gustando este texto?
Únete a +50.000 lectores que reciben textos como este cada semana en su correo.
Si te gustó este texto, también te puede gustar...
Textos relacionados
Desliza para ver más →